¿Quién Soy Yo?


Introducción

Es la pregunta fundamental e inicial con la que empezamos la búsqueda de la justificación y el propósito de nuestra existencia. De aquí, continúan más preguntas; ¿Cuál es nuestra esencia? ¿Cuál es nuestro propósito en la vida? ¿Hay algo después de la muerte? Y así sucesivamente. Puedes intentar responderla por tu mismo o bien, puedes iniciar el recorrido siendo guiado por los que anteriormente se han hecho la misma pregunta.

Para establecer una base, definamos de una manera objetiva que es el ser humano, siendo cuidadosos de diferenciarlo con otras especies. Por esto mismo, no incluiremos características como la inteligencia, compasión, capacidad de hablar, amor y otras que no son exclusivas de nuestra especie.

Podríamos decir que “Es un ente encapsulado en un envase físico que es capaz de tener conciencia de sí mismo y hacer preguntas fundamentales acerca de su existencia“.

Y ¿qué son las preguntas fundamentales?

Son aquellas que son esenciales para encontrar la razón de nuestra existencia y acercarnos a La Verdad.

Preguntas fundamentales

Un ser humano en un desarrollo pleno y maduro no solo tiene conciencia de sí mismo, también se cuestiona el motivo de su existencia. De hecho, si tú no te has hecho preguntas fundamentales entonces las respuestas por anticipado no tienen sentido para ti.

Si te encuentras en un laberinto y no te das cuenta, no será relevante para ti saber que existe una salida. Hay quienes ignoran que viven en un laberinto para evitar las preguntas fundamentales. Pero recordemos que es característica humana la búsqueda de la verdad (La salida del laberinto).

Si eliges la omisión te niegas una característica intrínseca que solo tu como humano posees. Una hormiga, una mosca, un pájaro, un gato o un ratón no cuestiona su existencia, y aunque algunos de ellos son capaces de tener conciencia de si mismos (Pues se reconocen como individuos ante un espejo) no se preguntan cual es la razón por la que viven.

Las preguntas es el inicio del camino para llegar a La Verdad.

Pero ¿Qué es la Verdad?

¿Quién soy? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Por qué estoy aquí? ¿Para donde voy? ¿Cuál es el propósito de vivir? ¿Qué es el universo? ¿Existe Dios? ¿De dónde vengo? ¿Estamos solos en el universo?

Te tengo dos noticias, una buena y otra mala. La noticia mala es que te tienes que realizar a ti mismo esas preguntas, con el deseo sincero de encontrar las respuestas, la salida del laberinto. La buena noticia es que no es un camino que tienes que recorrer solo y que si hay una salida.

La Verdad no se refiere a los sucesos diarios, los que ves en las noticias, los diferentes enfoques o puntos de vista que hay en el mundo. Ganar o perder son dos puntos de vista de un hecho (una verdad) y ambos son válidos. Pero La Verdad a la que nos referimos en este artículo, es la que le da sentido a toda las cosas. La que satisface a las preguntas fundamentales, la que una vez que conoces ya no te invadirá duda alguna. Es La Verdad suprema, primigenia, original y verdadera (Valga la redundancia).

En donde se encuentra La Verdad.

A lo largo de los siglos el ser humano ha buscado la respuesta a través de las religiones, la ciencia, la filosofía, la mitología y las tradiciones. Muchas de ellas dan respuestas convenientes que se acomodan a un momento histórico y lograr un temor en la sociedad; ejemplos los encontramos en los dioses de la guerra que invitaban a participar en la aniquilación de otros pueblos, o los dioses del sol y la luna que permitían a los sacerdotes controlar con temor a la sociedad, pues los eventos astronómicos que ellos conocían lo reflejaban a la gente como muestras del poder de sus dioses.

El poder y la presencia del Dios verdadero siempre ha permanecido, sin embargo, los hombres lo han mal interpretado según las conveniencias del momento histórico social.

En la era mas antigua el ser humano creaba un dios en aquello que no entendía. En los tiempos de griegos y romanos los dioses eran semejantes al hombre, con los mismos sentimientos, deseos y pasiones. En la edad media, La iglesia y las monarquias formaron equipo para defender sus intereses. Los dioses de las tribus prehispánicas permitían a los sacerdotes controlar al pueblo. Como reacción en la edad moderna se negó la existencia de Dios de tal forma que en los tiempos contemporáneos por decisión propia la humanidad ha decidido declararse huérfana.

Sin embargo, hay pocos que se han liberado de esas malas interpretaciones y se han mantenido fieles al Dios Verdadero.

¿Cómo distinguimos las malas interpretaciones? ¿Cómo encontramos al Dios Supremo que nos muestra La Verdad?

El camino hacia el Dios Verdadero

Observa el mundo que te rodea, obsérvalo a través de tus sentidos porque es lo único que tienes. Intenta ser objetivo y quítale todo lo subjetivo, lo temporal, lo material y la influencia de la sociedad.

Si puedes, rodéate de la naturaleza, observa fotos donde no se note la presencia humana. Mira la foto de un bosque, de un desierto, de una pradera. Observa la foto de los polos, del mar, de las profundidades del océano.

¿Qué puedes concluir?

Medítalo por un tiempo y seguramente llegaras a las siguientes conclusiones

Hay un orden, hay una armonía que permite el hoy continúe del ayer, y que el mañana será tan armonioso como hoy. Se manifiesta un Ser supremo que no es de guerra, que no es de caos. No es factible la casualidad, una suprema inteligencia se manifiesta. Se han dedicado estudios y estudios que lo muestran y demuestran. Los planetas girando armónicamente, los ciclos que se producen ordenadamente para mantenernos con vida.

Has iniciado el camino hacia la Verdad, existe a tu alrededor la evidencia de un Ser Supremo, que además te ha permitido, a ti, tener conciencia de las maravillas de la creación. El azar produce Caos y lo que observas es Orden y Armonía, pero además tienes la dicha de Ser Consciente de ello. No eres una mosca, no eres un ratón, no eres un caimán, eres diferente.

Ahora, cambiemos al mundo de los sentimientos y ¿cuáles serían los que rodean al orden y la armonía que ves?

¿Podrías decir que es el odio, la venganza o la ira lo que se refleja? O ¿es la esperanza, la fe, el amor lo que se muestra?

¿Podría ser otra la respuesta?

En el mundo en el que vives, fuera de la influencia humana, en el origen, te das cuenta que eres consciente de la creación que es ordenada y armoniosa, que emana amor, fe y esperanza que es producto de un Ser Superior que refleja todas las características mencionadas.

“Dios Supremo que ha creado un universo ordenado, armonioso que refleja amor, fe y esperanza que te ha permitido ser consciente de ello”.

Es posible que el mundo de los sentidos, la civilización moderna, la influencia de los medios electrónicos y la educación actual te hagan pensar que lo único real es lo que ves, que lo más inteligente que existe es el ser humano y que la vida se acaba cuando mueres.

Si es así, reinicia el camino con las preguntas fundamentales e intenta contestarlas de diferentes maneras, busca la salida en el laberinto en que te encuentras. No encontraras una respuesta mejor que satisfaga a tu espíritu y tu búsqueda de la Verdad.

“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”

Juan 8:32

 

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