Los influencers virtuales son personajes creados digitalmente que tienen una presencia en las redes sociales y que interactúan con sus seguidores como si fueran personas reales. Estos personajes pueden tener una apariencia humana, animal o fantástica, y suelen tener una personalidad, una historia y un estilo definidos. Algunos ejemplos de influencers virtuales son Lil Miquela, una chica de 19 años que se define como una activista y una artista, o Seraphine, una cantante que forma parte del videojuego League of Legends.
¿Dónde se usan los influencers virtuales?
Los influencers virtuales se usan principalmente en las plataformas de redes sociales, como Instagram, YouTube, TikTok o Twitter, donde publican contenido multimedia, como fotos, videos, canciones o memes, que generan interacción y engagement con sus fans. También se usan en otros ámbitos, como la publicidad, el entretenimiento, la moda o la música, donde colaboran con marcas, celebridades, medios o artistas, para promocionar productos, servicios, eventos o causas sociales.
¿Es una tendencia para quedarse?
Los influencers virtuales son una tendencia que ha ido creciendo en los últimos años, y que se espera que siga aumentando en el futuro, debido a los avances tecnológicos, la demanda de contenido innovador y la oportunidad de negocio que representan. Según un informe de la consultora HypeAuditor, los influencers virtuales tienen un promedio de 2,6 millones de seguidores en Instagram, y generan un 2,8% más de engagement que los influencers humanos. Además, según otro estudio de la empresa OnBuy, los influencers virtuales podrían generar más de 8 mil millones de dólares en ingresos para el año 2023.
¿Se puede obtener ingresos legales?
Los influencers virtuales pueden obtener ingresos legales de diversas formas, como por ejemplo, mediante acuerdos de patrocinio con marcas, la venta de merchandising, la monetización de sus contenidos en plataformas digitales, la participación en eventos o conciertos, o la creación de sus propias líneas de productos o servicios. Sin embargo, también existen algunos aspectos legales que se deben tener en cuenta, como el derecho de autor, la protección de datos, la transparencia, la responsabilidad o la ética, que pueden generar controversias o conflictos entre los creadores, los usuarios y las entidades involucradas.
¿Qué es lo positivo de los influencers virtuales?
Los influencers virtuales pueden tener algunos aspectos positivos, como por ejemplo, la capacidad de crear contenido original, creativo y diverso, que atrae a diferentes públicos y que rompe con los estereotipos o las limitaciones de la realidad. También pueden tener un impacto social positivo, al apoyar causas benéficas, concienciar sobre temas importantes, o inspirar a sus seguidores a perseguir sus sueños o a expresarse libremente. Además, pueden ofrecer una oportunidad de negocio rentable y sostenible, tanto para los creadores como para las marcas, que pueden aprovechar el potencial de estos personajes para generar valor y diferenciarse de la competencia.
¿Qué es lo negativo de los influencers virtuales?
Los influencers virtuales también pueden tener algunos aspectos negativos, como por ejemplo, la falta de autenticidad, transparencia o credibilidad, que puede generar desconfianza, decepción o rechazo entre los usuarios, que pueden sentirse engañados o manipulados por estos personajes. También pueden tener un impacto social negativo, al fomentar el consumismo, la superficialidad, la idealización o la alienación, que pueden afectar a la autoestima, la salud mental o el bienestar de los seguidores, especialmente de los más jóvenes o vulnerables. Además, pueden suponer una amenaza o una competencia desleal para los influencers humanos, que pueden ver reducidas sus oportunidades o sus ingresos, o que pueden sentirse presionados a adaptarse a los estándares o las exigencias de los influencers virtuales.
¿Hay algún aspecto que no se ha considerado?
Los influencers virtuales son un fenómeno relativamente nuevo, que todavía está en desarrollo y que plantea muchos interrogantes y desafíos para el futuro. Algunos aspectos que no se han considerado o que se deberían explorar más son, por ejemplo, el papel de la inteligencia artificial, la realidad virtual o la realidad aumentada en la creación y la interacción de estos personajes, el impacto de los influencers virtuales en la cultura, la sociedad, la política o la economía, o la regulación legal, ética o moral de esta actividad, que debe garantizar los derechos y los deberes de todas las partes implicadas, y que debe proteger el interés público y el bien común.
- Citas
- HypeAuditor (2020). The State of Virtual Influencers on Instagram in 2020. https://hypeauditor.com/blog/the-state-of-virtual-influencers-on-instagram-in-2020/
- OnBuy (2020). Virtual Influencers: The Future of Social Media Marketing. https://www.onbuy.com/gb/blog/virtual-influencers-the-future-of-social-media-marketing~a388/