Náufragos I


    Hace algunos años vi una película que trataba de un naufragio. No la vi completa, en esa primera ocasión debo de haber visto aproximadamente la mitad. Los náufragos ocupaban un bote salvavidas cuya capacidad era inferior a las personas que trataban de sobrevivir. La película finalizo y no pude saber el nombre. Lo único que podía servirme de referencia es que era en blanco y negro.

La película me fascino por los dilemas morales que planteaba. La balsa estaba diseñada para nueve personas, sin embargo eran casi 30 los que se aferraban a ella. ¿Cuánto vale la vida de una persona? ¿Una vida por una vida? ¿Dos vidas por una? ¿O no hay comparación?

Tiempo después la volví a ver, de igual manera, empezada y ahora esperando saber algo mas de la película. El titulo en español es “El mar no perdona”, aunque también llevo el titulo de “Abandonen el barco”. El titulo original es “Abandon the Ship!”, aunque también fue llamada “Seven waves away”. Protagonizada por Tyrone Power, fue una producción de bajo presupuesto realizada en 1957. Esta basada en un hecho real, sin embargo con adaptaciones para la época. Fue una de las últimas películas de Tyrone Power antes de su muerte y no recibió mucha promoción. De hecho, es muy difícil encontrarla en la actualidad.

Pues bien, después de algunos años, al fin la pude conseguir, tanto en ingles como en español (De España) y he podido verla completa (En tres ocasiones). Y aunque tiene algunas fallas notables es muy interesante por los dilemas morales que plantea y que ahora es un tema de actualidad.

Un crucero de placer (En el argumento de la película) choca contra una mina, provocando una explosión que lleva al hundimiento de la nave en pocos minutos. Es imposible lanzar las balsas salvavidas y circunstancialmente solo la balsa del capitán (La más pequeña) es la que se logra poner a flote. Es una balsa diseñada para nueve personas, pero entre la tripulación, pasajeros, heridos, hombres, mujeres, niños y perros se llega a una cantidad de 27. Algunos amontonados dentro, otros asidos como podían a la balsa.

Con la esperanza del rescate, la incomodidad, el hambre y sed parecen ser soportables. Sin embargo, cuando el telegrafista señala que no hubo tiempo de enviar la señal de auxilio, las cosas empiezan a pintar diferente. Nadie los estará buscando.

Los eventos se suponen que ocurren a mitad del siglo XX, así que nada de celulares, GPS o tecnología más allá del telégrafo. Así que están solos en altamar, veintisiete personas en una balsa para nueve, 110 millas de la costa africana, con 4 litros de agua y un kilo de alimentos.

El capitán muere y le pasa la estafeta al primer oficial. De manera simbólica le da su anillo de capitán y de manera práctica se queda con el la única pistola que le da el poder real en el bote.

El escenario está todo presentado y es el momento de las decisiones. ¿Qué hacer en una balsa sobrepoblada, sin nadie buscándolos para rescatarlos, a 110 millas de la salvación y sin la esperanza de que un barco pase casualmente por allí?

Las 110 millas pudieran lograrse remando, que se lograrían si en la balsa no hubiera tantos y si los remadores fueran lo suficiente fuertes para no desfallecer en el intento.

Si fueras el capitán ¿Cuál sería tu decisión? ¿Intentar salvar a todos aunque eso signifique la muerte de todos? ¿O vaciar el bote, para intentar salvar a algunos?

Si intentas salvar a algunos ¿Quiénes se salvarían? ¿Lo dejarías a la suerte? ¿Niños y mujeres primero? ¿Los más fuertes? ¿Los más jóvenes?

Y si fueras parte de los pasajeros ¿Aceptarías las decisiones del capitán? ¿Aceptarías ser separado de la balsa? ¿Aceptarías quedarte en la balsa? ¿Podrías ser un sobreviviente con una conciencia tranquila? No hay respuestas correctas, simplemente es el planteamiento de un caso real, con todo lo que representa.

En el video podrás ver los doce minutos donde el capitán toma decisiones. El dialogo es muy interesante y en cada parte podemos observar los dilemas morales a que hacen frente los protagonistas, desde el capitán que decide quien vive y quien muere, hasta la señora mayor que toma dignamente su futuro, pasando por el segundo de a bordo, que estando de acuerdo con el capitán, decide dejar la nave para no enfrentar a su conciencia.

Abandonen el barco

El caso es real y en el próximo articulo narrare donde y como ocurrió, además de como termina la historia.

Ahora bien, Naufragios ha habido bastantes ¿pero cuantos de este tipo se habrán presentado? Si bien no muchos, si estamos en uno. Estamos en la balsa del planeta Tierra.

Como en la película, están los que ignoran el problema y creen que todo esta bien. Los que esperan el milagro de Dios, los egoístas que se consideran con pleno derecho a estar en la balsa porque se consideran de la alcurnia, por la realeza o por el dinero. ¿Tendrá que aparecer un capitán que tome decisiones? ¿Nos ponemos de acuerdo?¿O nos ahogamos todos?

Estoy seguro que si remamos en el mismo sentido podremos alcanzar la costa de la salvación, pero hay que hacer sacrificios.

¿Tu que opinas?

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